miércoles, 9 de septiembre de 2009

Otra Alternativa ( cap. 25 y 26 )


Oscuridad
Me dolía la cabeza, el cuerpo entero, mis ojos apenas podían ver nada, la oscuridad me impedía ver exactamente donde me encontraba.
El golpe debía de haber sido fuerte, el dolor cada vez era mas intenso.
Me encontraba atada de pies y manos y confusa muy confusa.
¿ Que hacía en esas circunstancias? ¿ Me habían secuestrado? ¿ Qué estaba ocurriendo?
Comencé a gritar auxilio, lo único que obtuve por respuesta fue mi propio eco.
Debía de encontrarme en una especie de cueva, pues apenas había altura además podía sentir la humedad del lugar. Mis ropas estaban empapadas pero el suelo no parecía mojado. No sabía bien porque me encontraba empapada.
Intenté en vano soltarme de las cuerdas pero estas habían sido atadas a conciencia.La desesperación comenzaba a invadirme.
Pensé en mis padres y sentí una angustia infinita, estarían muertos de la preocupación y por supuesto me estarían buscando .
Comencé a llorar, quería salir de allí ¿ Quien me había hecho esto? ¿ Quien me tenía aquí?
Entonces recordé a la mujer que me sorprendió en el sendero que llegaba hasta mi casa, acababa de despedirme de Edward.
Aquella mujer fue muy rápida, apenas pude fijarme en ella porque en cuestión de centésimas de segundo ella estaba a mi lado y después.. después ya no recuerdo nada, solo este dolor de cabeza, me debió golpear, pero ¿como he llegado hasta aquí?
-Edward, -susurré, -¿ donde estas?
De pronto una voz femenina me sorprendió...
- No insistas, tu querido Edward no va a venir- Era la mujer que me había golpeado, caminaba hacia mi como si estuviese flotando, se acercaba de una forma amenazante.
Se detuvo delante mía, yo miraba hacia el suelo, con una de sus manos sostuvo mi barbilla y me obligo a mirarla.
No había mucha luz pero era guapa, tenía una larga cabellera rojiza .
- Por mucho que lo intentes, Edward no vendrá - sentenció muy segura de si misma
Pensé que debía de conocer a Edward, ¿ Por que hablaba de el como si le conociese? ¿ de que se conocían?
- ¿ quien eres? ¿ por que me tienes aquí? Déjame irme por favor - apenas podía hablar, los sollozos se mezclaban con mis palabras y apenas conseguía unirlas. No sabía si me había entendido siquiera.

- ¿ Dejar que te vayas? Ni hablar, he esperado mucho tiempo para por fin darle una lección a ese estúpido vampiro y por fin ha llegado la hora y tu me vas a ayudar.
- ¿ Pero por qué? ¿ que tengo yo que ver en todo esto?
- Tu serás mi moneda de cambio, eso claro, siempre que tu querido Edward te encuentre. Si en 48 horas tu amiguito no te ha encontrado yo misma te mataré y dejaré tu preciosa cabecita en la puerta de su cabaña, para que al menos tenga un recuerdo.
- ¿ Y si aparece? ¿ Que harás si aparece?
- Primero me ocuparé de el y como acabaré muy cansada, porque he de reconocer que Edward es fuerte, cuando termine con el, me tomaré un almuerzo, tendré que recuperar fuerzas. Ya ves querida, de todas formas vas a estar muerta.
Recordé que Edward me había hablado de la existencia de otros vampiros, pero nunca de que tuviese a uno como enemigo. Aquella mujer iba a matarme, la única opción que tenía era que Edward me encontrase en un plazo de 48 horas y además debería acabar con ella. ¿ Qué posibilidades tenía? Sabía la respuestas, pocas, muy pocas, Edward ni siquiera había acudido en mi ayuda cuando esa mujer me asaltó, se acababa de marchar, ¿ Como era posible que no hubiese escuchado nada?
No estaba muy segura de haber pedido ayuda con mis pensamientos, pero y a esa mujer.. ¿ No le podía leer la mente?
Comencé a desesperarme, quise luchar contra el miedo que me poseía pero fue imposible, aquella mujer me iba a matar de una forma u otra.
- Edward, por favor, ayúdame... – pensé con todas mis fuerzas.

48 horas
La noche había caído, los lobos estaban haciendo todo lo que podían y mas, yo me sentía perdido, mis sentidos por primera vez en mi larga vida de vampiro estaban bloqueados, quizás la culpa fuese el motivo.
No había ni rastro de Sylvia, ya ni siquiera sabíamos si seguía con vida o Victoria había acabado con ella.
Jacob llego velozmente donde yo me encontraba. Parecía contrariado.
- El rastro de Sylvia se pierde en el acantilado, Leah y los demás han rastreado todo el bosque y la playa de la Push, sin embargo los dos rastros se pierden en el acantilado, el de Sylvia y el de Victoria.
- ¿ Quieres decir que ha huido por el mar?
- Creo que los chupasangres sois buenos nadadores ¿no es así?
- Lo somos, Victoria ha debido de huir por el mar con Sylvia, pero la cuestión es ¿ dónde han podido ir?
- No quiero parecer pesimista pero es muy probable que estén muy lejos, es casi imposible saber donde se encuentran. Nosotros no podemos hacer mas.
oSentí que me ahogaba, no podía ser que hubiese puesto la vida de Sylvia en peligro, no podía repetirse la historia de nuevo. ¿ Acaso estaba condenado en mi eterna vida a que todas las personas que me importaban sufriesen?
Jake y el resto de la manda se despidió, esa misma noche, no si antes asegurarme que estarían al tanto de cualquier movimiento o rastro que pudiesen percibir.
No quería darme por vencido pero ¿ Donde debía buscar?.
Intenté concentrarme al máximo , mis sentidos tenía que reactivarse, ahora era cuando mas los necesitaba y no me podían fallar.
Mi talento me estaba jugando una mala pasada pero tenía fe en que si ponía todo de mi parte podría volver a recuperarlo.
De pronto alguien me golpeó la espalda de un modo afectivo. Esa manera de golpear solo podía pertenecer a una persona.
Emmet mi hermano estaba detrás de mi , a su lado mi querida Alice mostraba la mejor de sus sonrisas , aquella que tanto añoré todo el tiempo que pasé lejos de ellos.
- ¿ Que pasa hermanito, acaso creías que te íbamos a dejar solo con este marrón?- Emmet seguía como siempre, su tono socarrón no había cambiado nada, pero me alegraba enormemente de verlo.
- Déjale Emmet, - le regañó Alice y se abrazó a mi con fuerza.
- Te he echado de menos Edward.
- Yo también a vosotros pero... ¿ Que estáis haciendo aquí?
- Bueno, Alice tuvo una de sus visiones y la cosa no acababa muy bien que digamos. Carlisle nos dio permiso para venir y ayudarte en lo que hiciese falta.
- Entonces ¿conocéis la historia? – Pregunté asombrado.
- Alice no ha dejado de seguir tu vida a través de sus visiones, he de confesar que los últimos 9 años han sido de lo mas aburridos, pero este último año ha sido muy... interesante
- No le hagas caso Edward, ya sabes como es... Te he visto en peligro y no hemos dudado en acudir a ayudarte. Se donde está Sylvia , los lobos tienen razón su rastro se pierde en el mar pero debes de estar tranquilo, aun no está muerta. Victoria tiene un plan. Antes te quiere a ti.
- ¿ Que podemos hacer? Con cuanto tiempo contamos?
- Poco Edward, Victoria empieza a impacientarse, tiene muy claro que si no da contigo matará a Sylvia.
- ¿ Entonces que hacemos Alice?
- Le daremos lo que quiere... a ti
Emmet se decidió a intervenir en el plan.
- Contamos con el factor sorpresa hermanito, ella te espera a ti pero en ningún caso se imagina que Alice y yo hemos venido a ayudarte. No tiene nada que hacer. Tu distraerás a Victoria y Alice cogerá a la chica, yo te cubriré las espaldas, - aunque si lo ves difícil puedo encargarme de esa pelirroja, estoy de buen humor y no tardaría nada en deshacerme de ella.
- No! Esto es algo entre Victoria y yo. Tengo que acabar de una vez por todas con todo esto.
Los tres corrimos hasta el acantilado donde los lobos habían perdido el rastro de Sylvia. Alice se concentró una vez mas.
- Si, han huido por aquí, Victoria se arrojo al mar con Sylvia, es una gran nadadora. Tranquilo Sylvia está bien, están en una cueva, deben de ser las cuevas que hay al otro lado del acantilado.
- Es fácil llegar hasta allí, lo mejor es que tu vayas primero así Victoria prestará toda su atención en ti. Emmet y yo iremos detrás.
- Muy bien, lo haremos así.De pronto a Alice le cambió la cara, había visto algo algo que no estaba ahí antes. Su visión había cambiado radicalmente. Algo no iba bien. ¿ Qué había pasado? Mi mente de pronto como si de un clic se tratara comenzó a funcionar y pude volver a escuchar a mi hermana a través de sus pensamientos. Algo horrible iba a ocurrir o quizás hubiese ocurrido ya. Las posibilidades de llegar a tiempo eran muy escasas. Sylvia podría estar muerta en este preciso momento.




3 comentarios:

Anónimo dijo...

Woaaaooww m gusto muxxo el kap ... ake se reeria emmett co interesante.... jeje spero le prox cap con ancias hay k no l pase nada asilvia
chao
besoss
luiadte=d*

Anónimo dijo...

Me mori, pobe sylvia, hay dios ojala la encuentren antes de que sea tarde o sera que gracias a victoria sylvia sera un vampiro?

bueno espero actu pronto....

CARLA

Anónimo dijo...

Oye que paso con el fic no lo has actualizado...

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