lunes, 20 de abril de 2009

Fanfict de Marta (capítulo 4)




CAPÍTULO 4: "Con el rabo entre las piernas…"


- Apártate de ella… chucho! - Era la primera vez que me hablaba casi civilizadamente... -

- Hombre Edward… Así es como te llamas no? Un nombre bastante rídiculo en esta época por cierto... – le hablé con un tono de burla, sin soltar la mano de Bella. Me puse en frente de ella para que ese asqueroso chupasangre no la pudiera ver…

- Te he dicho que te apartes! Es mía! – sus ojos estaban inyectados en sangre, seguramente la única que le recorría por el cuerpo, a parte de la que llevaba por el estómago…

- Perdona e! y baja esos humos. A más, no veo tu nombre escrito en ella… aunque no creo que quiera ir contigo...– y solté una risita de las mías, aunque no era hora de chistecitos… ese vampiro tenía muchos voletos para ganar en ese instante. -


Bella, me daba golpecitos por la espalda, y me pedía que le contara lo que estaba sucediendo, pero no podía alejar mi mirada del vampiro. Debía estudiar cada reacción, movimiento… no podía pasar la oportunidad de acabar con él de una vez por todas… me había arrebatado a mi mejor amiga, Leah. Ella estaba destinada a ser hombre lobo. Mujer Lobo. No era algo normal en las mujeres. Ellas no podían ser licántropos, pero Leah no era como todas. Era especial, y toda mi manada estaba orgullosa de ella. Pero a causa de ése don que tenía, Edward le ofreció una vida mejor y ahora es parte de su aquelarre. Nunca le podré perdonar a ese apestoso lo que hizo…

Dejé vagar la mirada por cada uno de los que le acompañaba. No sabía muy bien sus nombres, pero sabía perfectamente lo que querían. A Bella, aunque también acabar con la manada y conmigo. A la izquierda de Edward estaba… Alice? Si creo que sí. Tenía el cabello completamente negro, y liso. Su rostro era de un perfecto blanco marfil y dejaba entrever una bonita sonrisa. Cualquiera diría que estaba medio muerta, por no decir, muerta del todo. A su lado… permanecía Leah. Preciosa como lo había sido antes. Yacía a la espera de mi mirada, con sus ojos dulces y apasionados, pero a la vez fríos y escalofriantes. Había cambiado mucho desde la última vez que la vi, cuando todavía la sangre recorría cada uno de sus órganos. Cuando mis ojos llegaron a los suyos, me sonrió con esa divertida sonrisa suya. Todavía no la había olvidado… era imposible hacerlo… pero entonces la sanguijuela de Edward hizo un intento de abalanzarse sobre mí, pero pude esquivarlo llevándome conmigo a la protegida.

- A que tienes miedo perro? A quedarte sólo? – esas palabras me hicieron enfurecer tanto, que tuve que apartar a Bella de un empujón, pero la salvaguardé a mis espaldas para poder entrar en fase. Así la podía proteger más.

Ella, no me había visto antes de esa forma y se asustó. Dejó salir un chillido ahogado y se quedó perpleja detrás de mí. Mirando como las convulsiones aumentaban y me salían garras y pelo por todo el cuerpo.

En dos segundos, toda mi manada ya nos rodeaba. Éramos unos quince. Ya que esa manada se había agrupado de dos el pasado año. La manada de Sam, y la mía. Juntos formábamos una nueva, pero esta vez, el macho Alfa era yo. Quil, Embry, Seth… todos, junto unos jóvenes lobos nuevos estaban ahí, defendiendo lo que nos pertenecía, por decirlo de alguna forma. Bella era parte de mi vida, así que también ellos debían protegerla a ella.

Cuando Edward vio todo lo que los rodeaba, se volvió hacia atrás y volvió junto a los suyos, pero esta vez se colocó junto a Emmet, el más corpulento de la familia. Ése nos mostró sus grandes dientes afilados, nada que ver con nuestra dentadura, así que todos nosotros nos echamos a reír dejando al descubierto un montón de aullidos y risitas de lobo. Edward, al ver que no teníamos miedo nos dijo:

- Tranquilos, ya volveremos en otro momento. – después de eso, dirigió su mirada hacia a mi – tu, chucho, que sepas que esto sólo ha sido un aviso. Volveremos a por ella cuando ni tú, ni tus asquerosos lameculos puedan protegerla. – e hizo un gesto con la cabeza como diciendo… alee ahí te lo dejo…

Mi familia les abrió el paso dejándolos marchar, con el rabo entre las piernas. Esta vez no habían conseguido nada, pero tal vez algún día, podría llegar a suceder algo…



5 comentarios:

Bea dijo...

Que bueno! de verdad, yo no sé de dónde sacais estas historias... Me he quedado helada con lo de Leah, y tengo unas ganas tremendas de saber cómo va a reaccionar Bella con lo de ver a Jacob entrar en fase. Bueno, un besico, y espero que a este capítulo le sigan muchos más, y cada vez mejor.

GrEtTeLiTa dijo...

Mmmmmm

No hagas caso a los comentarios negativos que te dan ...

Le das un cambio interesante jeje debe de ser una chica Team Edward muy aferrada xD y te dire que yo tmb soy Team Edward pero la forma en que cambiaste la historia poniendo a Jacob en ese lugar ... no se me llama la atención.

Debemos de estar abiertos a diferentes puntos de vista xD

Saludos !!!!!!!!!!

Raquel dijo...

me encanta marta es genial, lo de leah me ha dejado sin palabras, muy buen trabajo!

Anónimo dijo...

Si asi es muy bue ntrabajo, prestes caso a comentarios negativos, sigue con la labor, tan extenunete que tienes , ya que teines muchos seguidores.

gracias ysigue asi.

marta m. dijo...

Gracias, ahora estoy con el tiempo un poco justo y no tengo nada de inspiración. En cuanto pueda publicaré otro capítulo.

Mil gracias, y lo siento por tardar tanto.

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