viernes, 24 de abril de 2009

Otra alternativa ( capítulo 6)



Recuerdos

Para cuando quise salir de excursión ya era demasiado tarde y al día siguiente debía ir al instituto, pues las vacaciones de pascua terminaban.
Subí a mi habitación para colocar algunas de las cosas que aún me quedaban por ordenar.
De una de las cajas saqué un equipo de música que coloqué sobre la estantería vacía , era espacio mas que suficiente para mis innumerables discos y libros, parecía estar hecha para ese fin.
La estantería quedó perfecta, todo estaba ordenado y para mi sorpresa la acústica de la habitación era estpenda.
Sospechaba que quien fuera que había dormido allí era un amante de la música.
Muchas de las cosas que había traído de mi anterior hogar no tenían cabida en aquélla habitación, eran demasiado infantiles, por lo que decidí dejarlas en una caja.
Debería guardarla en algún sitio donde mi madre no las encontrara, pues estaba segura de que las tiraría a la basura, así que pensé donde podría esconderlas.
Sólo había un sitio en el que se podían guardar algunos trastos, el inmenso garaje.

Bajé deprisa evitando hacer ruido para que mi madre no me escuchara, salí de puntillas de casa y me dirigí hacia el garaje.
Ni que decir tiene que era enorme, al menos entrarían cuatro coches. Busqué un sitio donde mi caja con los recuerdos de mi infancia no estorbara y encontré un rincón bastante oscuro al fondo del garaje. Pero parecía no haber sitio, pues otra caja ocupaba el lugar que creía perfecto para mis recuerdos.
Me acerqué hasta el rincón y tiré de la gran caja, pensé que pesaría mas, pero apenas tuve que esforzarme, de un solo tirón conseguí sacarla de su escondite.
En su lugar puse la mía bien cerrada y salí del garaje con aquella otra caja bajo el brazo.
Iba a tirarla a la basura, pero de nuevo el espantoso gruñido hizo que entrara corriendo en casa casi al borde del infarto.
Subí lo mas rápido que pude a mi habitación , solté la caja en el suelo y miré por el ventanal la oscura noche. No podía ver nada, tan solo las copas de los árboles y la tormenta sobre las montañas que amenazaba con avanzar hasta Forks.
¿ Qué demonios eran esos gruñidos? ¿ Que era lo que estaba pasando? No sonaban dentro de casa pero si como si estuviese muy cerca.
No quería volver a preocupar a mis padres. Me senté en el sofá a analizar la situación.
Ya eran cuatro veces las que había escuchado aquel misterioso gruñido, y las cuatro veces parecía dirigido a mi, como si estuviese molesto conmigo.
Pero... ¿ por qué?
No lo comprendía y si continuaba dándole vueltas me terminaría volviendo loca.
Quizás era mi subconsciente que me estaba jugando una mala pasada, tenía que olvidarme del asunto e intentar ignorarlo si volvía a ocurrir.
Clavé la vista en la caja que había dejado en el suelo. Ni siquiera sabía lo que contenía. Me levante y me senté sobre la alfombra, cogí la caja y tiré de la cinta adhesiva que la cerraba.Lo que contenía la caja me dejó sin aliento, en su interior no había demasiadas cosas pero de lo que si estaba completamente segura es de que todo lo que allí habían eran recuerdos que habían pertenecido a alguien. pero... ¿a quién?

4 comentarios:

©Marta M_* dijo...

Gran parte llena de misterio!! moreee moreee

Bea dijo...

Yo quiero más, Raquel... ¿Qué habrá en la caja? y sigo con la duda del gruñido. Bsicos

Raquel dijo...

tranquilidad poco a poco las dudas se iran resolviendo jejeje el próximo capitulo es clave para resolver algun que otro misterio

GrEtTeLiTa dijo...

¿Que contiene la caja?

Awwwwww

Nos dejas en ascuas !!!!!!!!!!

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